Eisenstadt, situada a los pies de Leithagebirge, es con sus 13.000 habitantes la capital más pequeña de Austria. Aún así, la antigua ciudad residencial de los príncipes Esterházy tiene mucho que ofrecer al visitante.
El monumento artístico de más interés en Eisenstadt es el Palacio Esterházy, en sus orígenes un castillo gótico que el Príncipe Esterházy mandó reconstruir para convertirlo en el centro de reunión por excelencia de la corte. En la actualidad, el lugar sigue aglutinando a muchas gentes que allí se dirigen para asistir a conciertos donde los músicos interpretan, en su mayoría, obras de Joseph Haydn.
Sin duda, el nombre del compositor Joseph Haydn está íntimamente ligado a la ciudad. Durante más de cuarenta años ejerció como director de orquesta en la corte de los Esterházy. Actualmente, su presencia sigue muy viva en la iglesia que lleva su nombre, en su mausoleo o en la casa de estilo barroco donde vivió. Además, cada mes de septiembre, Eisenstadt acoge unas jornadas donde los mejores intérpretes de la obra de Joseph Haydn se dan cita y muestran su arte en público.
Paisajes de gran belleza encontrará en la montaña Kalvarienberg. La catedral Martinsdom, cuyos orígenes se remontan al siglo XIII, sorprenden por su arquitectura, al igual que el Parque de Palacio, antiguamente un jardín barroco que se transformó al estilo inglés en 1880.
Vaya de compras por el casco antiguo de la ciudad, cuya mayor parte de sus monumentos forman patrimonio artístico, y donde su zona peatonal le invitará a disfrutar del shopping, de los cafés y restaurantes. Finalmente, termine el día tomando algo en una de las plácidos y tranquilas tabernas típicas austriacas, Heurigen, situadas por los barrios de St. Georgen y Kleinhöflein.