© Joana Morillas
En el océano Pacífico se encuentra Kiribati. Esta república es un archipiélago conformado por treinta y tres atolones, que se dividen en tres grupos de islas: Gilbert Islands, Phoenix Islands y Line Islands.
A Kiribati le cabe el honor de albergar el atolón más grande del mundo: Kiritimati. Una extensión de 650 kilómetros cuadrados compuesta por arena blanca, aguas cristalinas y palmeras. El lugar es parada obligada para los que gusten de la pesca por la gran cantidad de especies que aquí se concentran.
Este rincón del Pacífico es uno de los preferidos para todos aquellos que disfrutan con el avistamiento de pájaros. La mejor época es de junio a diciembre. En Phoenix Islands existe un área protegida donde se concentran una gran cantidad de aves exóticas.
Reserva natural
La segunda guerra mundial también se libró en Kiribati. Fue en 1941 cuando los japoneses desembarcaron en Gilbert Islands y empezaron una contienda que dejó todo un reguero de cadáveres. El recuerdo de lo sucedido se ha convertido en ruta turística.
Conscientes de que hay que preservar las riquezas naturales, las autoridades locales han decretado como área protegida una buena parte de las aguas que bañan Phoenix Islands. En estas profundidades se encuentran 150 especies de coral y 500 de peces. Se necesita un permiso gubernamental para acceder a este santuario, cuya visita está reservada a los estudiosos de la naturaleza.
Cada año aumenta el número de surfistas que se instalan en Kiribati. La temporada dura de octubre a marzo. Las olas surfeables se encuentran de norte a sur en este paradisíaco rincón del Pacífico, todavía no descubierto por el turismo de masas.
Una experiencia inolvidable
Para los que gusten de actividades más tranquilas, se recomiendan los tours culturales. En el de Abatao descubrirá como el pasado se funde con el presente. El resultado son unos usos y costumbres imposibles de encontrar en otro lugar del mundo. Al norte, en Tarawa, encontrará las huellas que la historia ha dejado en esta sociedad.
Como en otros rincones del Océano Pacífico, también en Kiribati podrá elegir entre hospedarse en pensiones familiares u hoteles. La oferta, aunque no demasiado amplia, puede considerarse variada, y lo mejor es que se adapta a todos los bolsillos. Sea cual sea su opción, combínela con una escapada a uno de los muchos islotes que se encuentran diseminados a lo largo y ancho de este archipiélago. Sin duda, una experiencia inolvidable.
Aunque Kiribati tiene su idioma propio, podrá desenvolverse con el inglés. La moneda que rige aquí es el dólar australiano y la temperatura media ronda entre los 25 y 33 grados. La época húmeda se desarrolla entre diciembre y mayo. No obstante, y a pesar de las lluvias, en este rincón paradisíaco garantizan 4.135 horas de sol al año.
Dicen los expertos que Kiribati podría desaparecer dentro de cincuenta años. El motivo: el cambio climático, que hará que este archipiélago sea devorado por el mar. A menos que se produzca un milagro, la situación es irreversible. De ahí que las autoridades se afanen en buscar un país de acogida para sus 150.000 habitantes. Malos tiempos para este remoto paraíso, a medio camino entre Australia y Hawai.
Federico Trillo desmiente que se haya separado de su mujer
EXCLUSIVA: El ex ministro Federico Trillo se ha separado de su mujer
EXCLUSIVA: Blanca Villa, expulsada de su casa.
La duquesa de alba y Alfonso Díez: ¿tras la boda llega la adopción?
Antena 3 echa el cierre a DEC: crónica de una muerte anunciada