© Joana Morillas
Hace ya mucho que Aramis Fuster abandonó el primer plano de la actualidad que conoció en los tiempos de Tómbola. En aquellos días, la vidente era un rostro habitual de la televisión y su éxito mediático iba aparejado al profesional.
Sin embargo, los días de vino y rosas se acabaron y Aramis no fue capaz de encajar su lugar en el mundo. A la pérdida de popularidad le siguió un bajón considerable en su actividad laboral. Desde entonces, intenta volver al primer plano de la actualidad sin conseguirlo. Y es que todo pasa y nada queda, aunque ella no quiera verlo.
Buscando retomar la senda de antaño, la Fuster ha aparecido en diferentes programas de televisión intentado cebar intervenciones remuneradas, pero han sido pocos los espacios que han mordido el anzuelo. Y eso que ha recurrido a todo tipo de historias: desde el abandono de su hijo hasta los malos tratos de su ex marido.
Intentado cambiar de aires, pues en su Cataluña natal la suerte también le fue esquiva, Aramís se instaló en Marbella. Según ella, allí conoció e intimó con Maite Zaldivar, una pildorita que soltó cuando la Operación Malaya estaba en su punto álgido. Sin embargo, de nada le sirvió, porque no creyeron su experiencia junto a la ex de Julián Muñoz.
Antes de eso, la vidente ya había vendido una historia de malos tratos infligidos por su ex compañero. El culebrón incluía el testimonio de Aramís y el de su asistenta, con visita y espectáculo en los juzgados marbellís.
Hará dos o tres años desde que la Fuster llegó a nuestras pantallas para denunciar el abandono de su hijo. Se desconoce si el llamamiento tendría efecto, pero el caso es que el muchacho no ha querido aparecer en público, bastante lo sacó su madre en las revistas siendo un niño y proclamándole como su sucesor en temas de ocultismo.
Aunque muchos se han tomado a cachondeo el intento de sucidio de Aramís, el asunto va en serio. Y si no, que se lo digan a Alfonso Ferrandis, el reportero de Aquí hay tomate que recibió la llamada de auxilio de la vidente y pasó un terrible momento hasta que la policía y el
servicio de urgencias se presentaron en el lugar de los hechos.
De momento, Aramís Fuster y su madre permanecen ingresadas en un hospital malagueño y el estado de la segunda es muy grave. Todo pinta mejor para la vidente, cuya recuperación tiene todos los visos de producirse. En fin, esperemos que la investigación policial arroje luz sobre las verdaderas causas que han producido este desagradable incidente.