
NOTICIAS RELACIONADAS
La baronesa Thyssen da su brazo a torcer y acude a conocer a su nieto
El pequeño Sacha no ha traído la paz entre Blanca Cuesta y la baronesa Thyssen
La baronesa Thyssen se negó a alojar a los padres de Blanca en su casa
La baronesa Thyssen concede un reportaje para presentar a sus gemelas
La baronesa Thyssen bautiza a sus gemelas en la más ‘exclusiva’ intimidad
La baronesa Thyssen comenta divertida que su casa parece una guardería
La baronesa Thyssen, Borja y Blanca a tortas por la paternidad de Sacha

© Joana Morillas
La baronesa Thyssen, Blanca y Borja ya conocen el resultado de la tercera prueba de paternidad a que el joven se sometió. La misma se llevó a cabo en un laboratorio madrileño y todos lo relacionado con este asunto ha sido pactado por los abogados de ambas partes.
Fue la semana pasada cuando estaba previsto que la baronesa y su hijo se reunieran para que les entregaran los resultados. Sin embargo, si veinticuatro horas antes Tita se mostraba muy locuaz con la prensa, parece que algo cambió tras tener el sobre entre sus manos.
Otra vez, si lo explicado por el protagonista del cuento en televisión es cierto, la ciencia indica que el pequeño Sacha es hijo de Borja. Sin embargo, esto no significa que Tita vaya a darse por vencida. Y eso que en esta ocasión madre e hijo lo ataron todo vía letrados. Sin embargo, la baronesa recurrirá vaya usted a saber a qué y la guerra continuará in eternum.
A la baronesa Thyssen nunca le hizo gracia Blanca Cuesta como novia de su hijo. La veía demasiado larga para un Borja que, aunque con planta de hombre, seguía siendo aquel niño retraído y ensimismado que lloraba cuando sus compañeros, en uno de los elitistas colegios donde compartió pupitre con otros cachorros de la jet-set, le hacían la pascua diciéndole: “Tú no eres un verdadero Thyssen”.
En los primeros tiempos de su relación, Blanca y Borja acompañaron a algunos actos a la baronesa. A ella se la veía feliz con su hijo al lado y parecía no disgustarle la presencia de su nuera. Sin embargo, la estabilidad familiar saltaría por los aires un fatídico lunes en el que Tita descubrió a la valquiria que le había robado el corazón a su retoño protagonizando la portada de Interviú. A partir de ese momento ya nada volvería a ser como antes. Empezó un distanciamiento que acabó en guerra mediática cuando los B&B, cómo así llaman en algunos ambientes barceloneses a Blanca y Borja, anunciaron boda y embarazo.