

Los días anteriores a la boda de Charlene Wittstock y el príncipe Alberto parecen dignos de la mejor película de Alfred Hitchcock. Y es que son varios los medios de comunicación galos que aseguran que la sudafricana intento, hasta en tres ocasiones, escapar del lado de su prometido. La primera en que la nadadora intentó zafarse del príncipe fue durante un viaje realizado a París para probarse su traje de novia. La segunda ocurrió aprovechando el Grand Prix de Mónaco. El último intento de la sudafricana fue tomar un avión en Niza, con destino a Sudáfrica. Sin embargo, fue interceptada y su pasaporte confiscado. Al parecer, los motivos que habrían llevado a la rubia a huir de Mónaco y escapar de la boda real no serían otros que el descubrimiento de ciertos aspectos de la vida privada de su príncipe azul. La prensa francesa abunda más en estos detalles y asegura que existe una dama, todavía no está clara su identidad, que ha sido madre de un niño, cuya paternidad se atribuye a Alberto. De confirmarse lo que ahora es un simple rumor, éste sería el tercer hijo para el príncipe, quien ya tiene dos: un niño de corta edad y una hija adolescente. Ambos llevan los apellidos de su padre y éste les pasa una manutención. Sin embargo, no mantiene contacto alguno con ellos. De hecho, se especulaba con la posibilidad de que ambos estuvieran presentes en la boda de su padre, pero, ya se sabe, la familia real monegasca no es amante de dejarse ver en público con los considerados como hijos de segunda categoría.
Las revelaciones explicadas en el párrafo anterior han provocado un sonoro desmentido por parte del abogado del príncipe Alberto, quien ha calificado la informaciones como falsas. No obstante, de momento, no se han anunciado acciones legales, por otra parte, algo muy habitual en Alberto y su hermana Carolina.
Tal como era de esperar, y debido a todo lo comentado, el enlace entre Charlene y Alberto ha sido analizado al detalle. Se habla de frialdad entre ambos, así como de tristeza en el rostro de la novia. Otro punto de fricción la pareja sería el contrato prematrimonial, del que se ha filtrado que la nadadora no podrá divorciarse hasta pasados cinco años, si lo hace antes no obtendrá compensación económica alguna, y también que está obligada a dar, como mínimo, un heredero a su príncipe. Está previsto que la pareja visite Sudáfrica durante su luna de miel. El resto del itinerario, así como la duración, no se ha hecho público.

