Carmen Morales atraviesa un excelente momento profesional. Triunfa en el teatro con Olvida los tambores y se habla de que la televisión ha llamado a su puerta. Sin embargo, la actriz es noticia estos días a resultas de la boda de su hermana Shaila con Dorio.
En un principio, Carmen declaró que no acudiría al enlace de la menor de la casa debido al trabajo. Y es que muy pocos saben que la actriz, nada más tuvo conocimiento de la enfermedad que se llevó a su madre de este mundo, dio orden a su representante para que anulara todos sus compromisos laborales y así poder atender a la adorada Rocío Durcal.
Fueron tres años en los que Carmen permaneció al lado de su progenitora y nada quiso saber de su carrera de actriz. Sin duda, mayor prueba de amor, imposible. La pena fue que la Durcal no pudo ganarle la batalla al cáncer y falleció.
Pasaron algunos meses hasta que Carmen Morales retomó el tren del trabajo. Empezó por la publicidad y más tarde aceptó la obra que ahora representa por toda España con gran éxito de crítica y público.
Debido a lo explicado en párrafos anteriores, la mayor de Junior y Rocío decidió no acompañar a Shaila durante su unión con Dorio. Sin embargo, la decisión levantó una polvareda considerable que se fue por donde había venido cuando la protagonista del cuento expresó que sí estaría junto a su hermana ya que se había suspendido la representación teatral que coincidía en la misma fecha que la tan cacareada boda de la cantante con su representante.
Quien no viajará a México para vivir el enlace de Shaila es Antonio, pues tiene un compromiso ineludible en el juzgado con su ex mujer. Ambos se disputan la custodia de los dos hijos nacidos de su matrimonio.