

© Joana Morillas
Cecilia Bolocco está en el ojo del huracán desde que un paparazzo la cazara en top-less, y en compañía de un conocido playboy que responde al nombre de Luciano Maroccino, en su casa de Miami.
Tal como se preveía, el reportaje fotográfico ha provocado un gran revuelo. Al punto que el marido de Boloco, Carlos Menem, no ha tenido más remedio que salir a la palestra y desmentir a aquellos que le tildaban de cornudo en el diario Las Últimas Noticias de Chile: "Por nuestro acuerdo, ni Cecilia me fue infiel en esto ni yo sufrí una infidelidad. No hay una separación legal, pero sí estamos separados porque la convivencia ya se tornaba un poco imposible".
Por si lo anterior no fuera suficiente, un responsable de la revista que publicó las imágenes de Bolocco y Maroccino señaló que tiene previsto publicar otras más explícitas, donde se ve a la pareja dando rienda suelta a la pasión.
De momento, las únicas declaraciones que ha hecho Cecilia fueron a su llegada a Chile, nada más hacerse público un escándalo que ha dado en llamarse Bolocazzo: "La persona más afectada en este momento es mi marido Carlos Menem, a quien aprovecho, en este instante y es lo último que voy a decir, de pedir disculpas por lo que esto pudo haberle ocasionado. Sobre todo ahora, en momentos de una campaña presidencial".
Esperando que pase el huracán, la ex reina de la belleza se ha refugiado en su domicilio. Allí recibe la visita de amigos y familiares que intentan consolarla tras el mal trago sufrido.
Inmortalizada en top-less, cazada en plena infidelidad y repudiada públicamente por su esposo, en fin, malos tiempos para Cecilia Bolocco, que ya no podrá lucir en su tarjeta de visita el título de esposa de Carlos Menem, pues el político la ha dejado con el culo al aire.