© Joana Morillas
Poco se imaginaban los miles de espectadores que a diario siguen Demasiado Corazón, que se emite de lunes a viernes en ONO, que los colaboradores del programa se liarían a puñetazos.
Como cada día, Carlos Ferrando dio la bienvenida al programa a los integrantes de su equipo. Sin embargo, a Karmele Izaguirre no le hizo ninguna gracia que el periodista saludara antes a Estela Goñi que a ella. Y ahí empezó el lío, porque entonces Isabel Rábago también se quejó y alegó que era a ella a quien le correspondía el honor de ser presentada antes que a las demás: "Ya está bien, Carlos, es a mí a quien debes saludar antes que a las demás. Acaso no sabes que cuando voy por la calle la gente me echa piropos del tipo: «Tú que eres tan guapa y tan lista. Tú que te mereces un príncipe o un dentista. Porque tú lo vales, vales mucho, Isabel»".
Lejos de amainar, el temporal se desató con más virulencia. Karmele pidió turno de réplica y le contestó a Isabel: "De eso nada, monada, yo he ido contigo por la calle y nadie te dice nada. En cambio, yo soy una estrella y no puedo dar un paso sin firmar autógrafos".
Y como Estela Goñi no podía ser menos, pues allá que arremetió contra las que hasta ayer se suponían sus amigas: "Mirad, chicas, me dais una pena horrible. A mí el público me adora. De hecho, Ana Rosa Quintana dice que soy la mejor y que no está muy lejos el día en que podré sustituirla". Entonces, Karmele e Isabel se levantaron de sus asientos y tiraron con virulencia a la Goñi del pelo. Sin duda, una escena al más puro estilo de la que protagonizaron Nuria Bermúdez y Carmen Montenegro en Debat Obert.
En este punto, a Carlos Ferrando un color se le iba y otro se le venía. Así que intentó apaciguar los ánimos de las nenas más rosas de la televisión. El problema fue que las reinonas del cuore nocturno no deseaban mediadores y se liaron a puñetazos con el rubio periodista. Y como dicen que la violencia es contagiosa, el resto del equipo de Demasiado Corazón: iluminadores, técnicos de sonido, guionistas, redactores, etc... también se apuntaron a la lluvia de mamporros.
Semejante espectáculo fue visionado en directo por millones de espectadores, que colapsaron la centralita de ONO para pedir que no se emitieran pausas publicitarias. Todo con tal de no perderse ni un segundo de este improvisado show que ha acabado con sus participantes en urgencias.
De momento, los médicos guardan prudencia y no saben cuando recibirán el alta estos gladiadores y gladiadoras del siglo XXI. "Es difícil saber cómo evolucionarán. A unos les faltan dientes, otros tiene moratones por todo el cuerpo. Por no hablar de los siete que tienen las piernas rotas y los dos que van con el brazo en cabestrillo".
A pesar del mal momento que atraviesa, el director de la cadena Telecorazón , Vicente García, atiende amablemente mi llamada: "Mira, Joana, no se qué decir. Hace tiempo que sospechaba que entre ellos "se refiere a los colaboradores del programa- existían diferencias. Pero no sabía que la cosa fuera tan grave. Ahora me arrepiento de no haber dado importancia al hecho de que Carlos pusiera pieles de plátano en el estudio para que las nenas resbalaran. No pensé que Karmele tramara nada extraño cuando la pillé poniendo velas negra -las de la bruja Lola-como una posesa en su camerino. Creí que para Estela era un pasatiempo eso de clavar alfileres en las fotos de Carlos, Isabel y Karmele en las pausas publicitarias. Ni en sueños imaginé que Isabel tuviera mala intención cuando la sorprendí leyendo: Curso rápido de Vudú: Desazte de los que te molestan en tan sólo cinco lecciones".
A día de hoy, Vicente tiene claro que sancionará a sus colaboradores: "Me duele, pero me veo en la obligación de hacerlo. He pensado en no dejarles hablar en las pausas publicitarias. También estoy meditando si prohibirles los caramelos. Les gustan mucho, ¿sabes? Cada día tengo que comprar una bolsa de diez kilos. Y entre los cuatro se la zampan".
Como no podía ser de otra manera, el gremio de la prensa rosa ya ha opinado al respecto. Ana Rosa Quintana no ha dudado en declarar: "Esto no hubiera pasado si se pusieran mis esenciales. Pero, claro, no quieren y así les va".
Por su parte, Jorge Javier Vázquez ha expresado: "Rocky Balboa sólo hay uno. Y no me parece bien que Carlos, Karmele, Isabel y Estela pretendan imitarlo. Lo considero una falta de respeto hacia un personaje que muchos admiramos".
Quien no tiene claro si lo sucedido en el plató de Demasiado Corazón ha sido realidad o ficción es Julián Lago: "Mira, esto es raro, raro, raro. Propongo recuperar mi Máquina de la verdad, la verdadera, no esa de mentira que utilizan ahora por las tardes, para esclarecer los hechos".
En la misma línea que Julián está Carlos Carnicero: "Me gustaría que se pusieran tras el biombo de Confesiones y explicaran el porqué de su comportamiento. El público se lo merece, y yo, también".
Jesús Mariñas no ha querido dejar pasar la ocasión de manifestar su parecer: "No tengo claro si las cosas son como son, o tal parecen". En cambio, Risto Mejide alza la voz para proclamar: "¡Dónde se han visto modales semejantes! Les recomiendo que sigan mi ejemplo y hagan uso de la buena educación. Jamás he faltado el respeto a nadie. Estoy recibiendo críticas muy injustas. Es más, aprovecho para decir que las imágenes que se emiten de mí en OT están manipuladas. En mi vida he pronunciado las frases que me achacan".
Aunque lo suyo no es el cuore, Jiménez Losantos apostilla sobre lo sucedido: "Por eso estoy en política, porque los de nuestro gremio siempre guardamos las formas y jamás nos metemos con nadie. Y si no, que escuchen mi programa, remanso de paz para los que quieren empezar el día con buen rollo".
Tampoco Jesús Quintero pierde comba y se pronuncia sobre lo que él califica de "Hechos lam
entables. Sólo los que se dedican a la telebasura, es decir: información rosa, son capaces de hacer algo así. Desde siempre tuve claro que jamás entrevistaría a nadie para preguntarle sobre su vida privada. Sí, ya se que dicen que hago corazón en Televisión Española, pero no es verdad. A mí las cuestiones personales de los famosos nunca me han interesado y únicamente les pregunto por su vida laboral".
En fin, pues ya ven, así está el patio. Todo el equipo de Demasiado Corazón permanece ingresado en el hospital. Unos recuperándose de las secuelas físicas y otros de las psíquicas. Y, mientras tanto, los telespectadores no dejan de telefonear a ONO para conocer el día y la hora en que volverá a emitirse lo que ya se ha dado en llamar: El show de Carlos Ferrando y las Supernenas.
*Queridos lectores, recuerden que el 28 de diciembre se celebra el día de los Santos Inocentes. Besos mil para los compañeros de Demasiado Corazón, magnífico programa que también puede verse en internet.