© Hada Rosa
El triunfo de España en la Eurocopa ha servido para comprobar que la roja está en plena forma y también que las cosas no andan bien entre el rey y la reina. La prueba se obtuvo al llegar al final del encuentro. La euforia se desató en el campo y también en el palco de autoridades.
Se veía que doña Sofía estaba deseosa de acercarse a don Juan Carlos para compartir tan bello momento. Y así lo hizo. Le abrazó y le plantó un par de besos. Sin embargo, él no recibió el gesto con cariño. Es más, en las imágenes puede observarse como intenta apartarla, y cuando lo consigue su enfado es más que evidente.
¿Pero qué ocurre en el matrimonio del rey y la reina? No es ningún secreto que sus majestades hace ya mucho que dejaron de compartir el lecho conyugal. Dicen que el cerrojo lo echó doña Sofía cansada de tanta infidelidad, pues a él se le atribuye una larga lista de romances.
Tan sólo unos pocos se han atrevido a entrar a matar en esta espinosa materia de las correrías reales. El nombre de una conocida vedette se relacionó con su majestad durante muchos años. Sin embargo, en el momento de la verdad, ella saltó a la palestra para decir que todo era pura invención. En fin, dónde dije digo, digo Diego.
La siempre socorrida Marta Gayá ha sido objeto de más de un comentario. Se cuenta que don Juan Carlos desatendió sus obligaciones para atender a la dama, entonces indispuesta por depresión en un país de lo más neutral.
Sorpresa causó en 1992 la entrevista que su majestad concedió a la periodista británica Selina Scott y que fue emitida por la cadena ITV en forma de documental. Ella era, y sigue siéndolo, una mujer de gran atractivo y muy amiga del rey Constantino de Grecia. Mejor así, pues si algo hubo, todo quedó en casa.
En su momento mucho se habló de la amistad que mantuvo el monarca con una actriz que años más tarde llegaría a lo más alto en la escala social. Desde entonces, la reina no la soporta y cuentan que éste es el motivo por el que a tan notable dama no la reciben en los mejores salones de España. Menos mal que en el papel couché no le hacen el vacío y le dan el lugar que le corresponde.
Siempre se habla del papel trascendental que ha desempeñado don Juan Carlos a lo largo de su reinado, pero casi nadie reconoce la labor de doña Sofía. Una reina que en su papel de esposa no ha
obtenido la felicidad que merecía. Sin embargo, ahí está, siempre al pie del cañón, cumpliendo con sus obligaciones. Desde luego, muy pocas lo habrían soportado.
Muchos se preguntan dónde está el secreto de su majestad. Es algo que viene de su niñez. Tendría ella unos diez u once años cuando sus padres le comunicaron que tenía que acompañarlos a un acto. No era el mejor plan para una niña que tenía un terrible dolor de muelas. Sin embargo, su madre fue inflexible y le dijo que primero la obligación y luego el descanso. A base de aguantoformo lo consiguió. Sin duda, aprendió una gran lección que le ha servido para encarar todo lo que ha sido su vida como reina y también esposa.
*Contempla el desplante del Rey a la Reina en nuestra galería de vídeos.