Jaime de Marichalar llevó a su hijo Froilán a los toros en Valencia. Era la primera vez que el pequeño vivía la experiencia y parece que se lo pasó muy bien. Además, el joven tuvo la suerte de que Enrique Ponce le brindara su cuarto astado.
Quizás porque es más impresionable, el duque de Lugo no consideró oportuno que Victoria Federica les acompañara. Eso sí, la pequeña, Froilán y su padre disfrutaron de la mascletá desde el balcón del ayuntamiento. Sin embargo, el duque y sus hijos tuvieron que marcharse antes de tiempo debido a que los niños se asustaron con el ruido de los petardos.
Desde que se separaran, los duques de Lugo intentan que el final de su convivencia dañe lo menos posible a Froilán y Victoria Federica. Sin duda, los más afectados debido a su corta edad, pues se dan cuenta de lo que pasa, pero no aciertan a comprender porqué papá y mamá ya no están juntos.
Los rumores de desavenencias conyugales entre Jaime y Elena empezaron cuando el primero sufrió el ictus cerebral. Una enfermedad a la que ha plantado cara de una forma admirable y valiente.
Cada dos meses, el duque de Lugo viaja a Nueva York para someterse a revisiones médicas que tienen como objeto comprobar la evolución del infarto cerebral que sufrió hace algunos años.
En la ciudad de los rascacielos, Marichalar tiene un nutrido grupo de amigos con quienes se reúne a menudo. Precisamente una de esas reuniones dio lugar a que se comentara que ya había encontrado sustituta a su todavía esposa. La dama en cuestión era Judy Taubman, esposa de Alfred Taubman, dueño de la casa de subastas Sotheby's. Los dos guardan gran camaredía con el duque desde hace ya varios años.
La baronesa Thyssen concede un reportaje para presentar a sus gemelas
La millonaria Ivana Trump se casa con un hombre veintitrés años más joven que ella
Mireia Canalda olvida a Etoo en brazos de Álvaro Muñoz Escassi
Cayetano, Genoveva y la duquesa de Alba en la picota por culpa de Amina
Shaila Durcal lloró el día de su boda al recordar a su madre