

La duquesa de Alba ha querido confirmar ella misma que su tan cacareada boda con Alfonso Díez Carabantes era realidad y no invención como algunos maledicentes se apresuraron a señalar en cuanto la periodista Pepa Jiménez anunció la noticia en Está Pasando.
Si algo ha quedado claro en toda esta historia es que Cayetana no mantiene una buena relación con sus hijos. En la revista Hola afirma que ni tan siquiera la han telefoneado para preguntarle acerca de sus planes de boda con Alfonso y también les acusa de haber actuado a sus espaldas: “Mis hijos no han hablado conmigo. Entre ellos sí hablaron, y me pareció muy feo... y de muy mal estilo”.
En los últimos días mucho se ha insinuado acerca del que podría haberse convertido en el tercer marido de la señora duquesa. Sin embargo, ella hace oídos sordos y así ensalza a Alfonso: “No es ningún interesado, tiene su trabajo y estaba dispuesto a firmar un documento diciendo: «No necesito ni quiero nada de la Casa de Alba... más que la persona que lleva los títulos»”.
Lo cierto es que los íntimos de la duquesa no descartan que la boda con Alfonso se produzca de forma secreta. Ella está convencida de que este funcionario es el hombre de su vida y no quiere dejarlo escapar.
Y mientras la duquesa da la cara, Diez Carabantes no ha dicho ni esta boca es mía. Una actitud que a muchos sorprende, pues aseguran le gusta explayarse sobre todo lo concerniente al asunto que le ha dado notoriedad.
Aunque Cayetana intenta transmitir la idea de que está en forma, la realidad es otra bien distinta. Necesita ayuda para andar y también le cuesta hablar. Sin embargo, parece que esto no será óbice para que siga cumpliendo con sus múltiples obligaciones sociales.