©Aurelio Manzano
Definitivamente no está pasando su mejor momento. Elena Tablada ha estallado y ha dado órdenes a sus abogados para que interpongan demandas contra todas aquellas personas que han faltado a la verdad y atacado su honor. Los primeros en la lista son: Alessandro Lequio y Victor Sandoval. Ambos contertulios de Tele 5 que, en su día, vertieron acusaciones contra de la diseñadora. Lequio llegó a afirmar, en varias ocasiones, que Elena había sido infiel a David Bisbal con un amigo. Según me cuentan, el colaborador de El programa de Ana Rosa "presumiría", en su entorno más privado de amigos y periodistas, de conocer todos los detalles del supuesto amante. Víctor, por su parte, según Elena, la ha atacado en diversos medios de comunicación, llegando a poner en entredicho su faceta maternal y haciendo comentarios sobre la pequeña Ella. Para ser justos, hay que decir que Sandoval, tras escuchar las recomendaciones de sus compañeros de programa, rectificó y dio marcha atrás. A pesar de eso, la madre de la hija de Bisbal lo tiene muy claro:"No estoy dispuesta a que se siga injuriando mi persona y mucho menos que se hable de mi familia", me comentó durante la presentación de su colección de joyas y biquinis E.T.N.A.
Por si lo anterior no fuera suficiente, esta semana, el programa Sálvame sacaba a luz unas imágenes de Tablada de fiesta con unos amigos y comentaban que podría estar algo pasadita de copas:"No es cierto que estuviera bebida. Por supuesto, es injurioso afirmar que vomité en la calle". De hecho, una hora antes a las polémicas imágenes, a Elena se la vio abandonando el acto de presentación de su colección de baño y joyas sin síntoma alguno de embriaguez. Visto lo visto, está claro que no corren buenos tiempos para la diseñadora, que aún no ha encontrado un nuevo hogar donde instalarse con su hija, tal y como algunos medios sostienen. En estos momentos, lo más importante para ella es que las conversaciones que mantiene con su ex lleguen a buen puerto para alcanzar un acuerdo, tanto en lo relativo a lo económico como a la pequeña que ambos tienen en común. Según me cuenta una amiga de Elena, ésta teme que todo lo que se diga de ella, más aún si es mentira, pueda perjudicarla en el proceso de separación que atraviesa.
En estos días se habla de que Elena ha pactado las imágenes donde aparece en bikini disfrutando de la playa en Marbella junto a su hija. Se comenta que la diseñadora habría consentido que la fotografiaran para así poder estar tranquila y disfrutar el momento. Pues bien, tal pacto no ha existido, y así me lo asegura alguien muy cercano a ella. Por cierto, que mucho ha dado de sí la presentación que realizó de sus joyas hace unos días en Madrid. A la misma no se había convocado a los medios. Sin embargo, al ver la concentración de reporteros y fotógrafos, Elena les dejó pasar. Ya al final del evento, les pidió un respiro. La charla entre ambas partes discurrió en un tono muy cordial. A la diseñadora no le molesta que la capten a la entrada y salida de su domicilio. Sin embargo, empieza a cansarse de que sigan todos y cada uno de sus movimientos. De ahí que reclamara un poco de espacio para poder moverse con libertad.
Elena, que reconoce que no ha sido tan simpática con la prensa en esta última etapa, me cuenta que atraviesa uno de los momentos más tristes de su vida y que centra toda su atención en Ella. Entiende y comprende el interés que despierta en los medios. Sin embargo, asegura que "no voy a permitir más injurias. Acudiré a los tribunales tantas veces sea necesario para proteger mi intimidad y la de mis seres queridos".