© Joana Morillas
Hacia ya bastante que El Fary luchaba contra el cáncer de pulmón. Sin embargo, la enfermedad le ha ganado la partida y el cantante se ha ido rodeado de los suyos en un hospital madrileño.
Embargados por la emoción, los hijos menores y la esposa del artista han agradecido a los periodistas congregados en las inmediaciones del tanatorio donde han sido trasladados los restos mortales de El Fary su dedicación, aunque también han pedido respeto para el difícil momento que atraviesan.
Perteneciente a una familia muy humilde, el artista se abrió paso en el mundo de la música a fuerza de mucho luchar. Años difíciles que al final se vieron recompensados por la aceptación popular.
Poco a poco, El Fary fue ganando adeptos y sus casettes se vendían como rosquillas en mercadillos y gasolineras. Sin duda, una época donde las canciones que interpretaba el artista se convirtieron en santo y seña de toda una legión de seguidores.
Con el tiempo, El Fary consiguió consolidarse como un número 1 en su género. Algunos de sus temas, como Torito guapo o Tanguillos de Cádiz, fueron éxitos absolutos. Sin embargo, los nuevos vientos musicales soplaron en su contra y el cantante fue perdiendo fuelle.
Aunque le gustaba pasar desapercibido, el artista también tuvo su cuota de protagonismo en la crónica rosa. Sus dos hijos mayores salieron a la palestra para recriminarle su falta de cariño y dedicación. Unas duras palabras a las que El Fary jamás dio réplica.
Al igual que ya sucedió con Tony Leblanc, Santiago Segura fue el responsable de que El Fary volviera a sonar. Y es que el director le pidió que pusiera su voz para el conocido Apatrullando la ciudad del famoso Torrente.
Tras más de veinte años de unión y dos hijos en común, el cantante dio el paso de casarse con Concha. La mujer a la que él definió como su gran amor y que hoy le llora desconsoladamente.