Los que pensaron que Guti y Arancha de Benito eran felices y comían perdices se equivocaron. Y es que la pareja más fashion del panorama nacional atraviesa una crisis que muchos vaticinan acabará en divorcio.
De momento, los protagonistas de la noticia no han hecho declaraciones al respecto ni se espera que las hagan. Al menos es lo que se deduce al comprobar el gesto tan soez que el futbolista dedicó a los reporteros que le esperaban a la salida del entrenamiento madridista.
La relación de Arancha y Guti se caracteriza por las idas y venidas. Son varias las ocasiones en que la palabra infidelidad ha sobrevolado la cabeza del oxigenado deportista.
Cuando en casa van mal dadas, el madridista tiene costumbre de refugiarse junto a sus padres. Eso sí, sus visitas al hogar conyugal son frecuentes para encontrarse con sus hijos, un niño y una niña.
En más de una ocasión se ha comentado que Guti se pirra por las salidas nocturnas. Sin duda, una costumbre poco adecuada para un hombre que debe darlo todo en el terreno de juego.