© Joana Morillas
De un tiempo a esta parte parece que algunos autores se han puesto de acuerdo para hacerle la pascua a sus editoriales. En La esfera de los libros todavía resuenan los ecos de la que se armó con Arantxa Sánchez Vicario, que la lió en la primera y ultima presentación que hizo de su libro. Pues bien, otra que sigue los pasos de la tenista es Isabel Sartorius, quien decidió promocionar su Por ti lo haría mil veces (Martínez Roca) antes de que saliera a la venta.
Esta rueda de primeras entrevistas, organizada por la propia Isabel, hizo que varios periodistas se dirigieran a Martínez Roca para pedir ejemplares de Por ti lo haría mil veces. La sorpresa llegó cuando desde la editorial comunicaron que no podían enviar nada porque no disponían de un solo libro. También aclararon que las declaraciones de Isabel eran cosa suya, y que las mismas no beneficiaban en nada a la venta del libro, pues se despertaba un interés que no podía cumplirse al no estar la obra en el mercado.
Lo cierto es que las confesiones de Isabel han sorprendido. No es habitual hacer público que una madre fue víctima de las drogas. Algo, por otra parte, conocido por gran parte de los medios, pero que nunca se trató por respeto. Sin embargo, Sartorius ha decidido sacar a la palestra este espinoso asunto, del que, según cuenta, era conocedor el príncipe Felipe, que, en su momento, le ofreció todo su apoyo.
Isabel asegura que se lo pensó mucho sobre si hablar o no acerca de su relación con el heredero. Sin embargo, tras larga meditación, decidió que no tenía nada que esconder. Todo son buenas palabras para su ex novio y también para la reina, de quien desmiente se encargara de boicotear el real noviazgo.
Siempre se ha comentado que Isabel tenía un carácter oscilante. Pues bien, parece que el motivo era su codependencia, lo que se traduce en olvidarse de uno mismo para concentrarse en otra persona: "Mi madre ha sido el eje de mi vida, la condicionó de una manera determinante. Estábamos tan unidas, la quería y me preocupaba tanto, que me até a ella. Luego, esta unión tan intensa nos enredó por completo y dejó en mí la semilla de un trastorno que marcaría mi futuro... Con el paso del tiempo, descubrí que lo que me ocurría tenía un nombre: codependencia, y que los hábitos que había ido adquiriendo casi sin darme cuenta formaban parte de un trastorno que padecemos millones de personas en el mundo. Es un virus que se extiende hasta transformar el amor en sufrimiento. Este libro habla de mi experiencia. Y si sale ahora, es porque solo desde que murió mi madre he podido reunir las fuerzas necesarias para escribirlo".