Ivana Trump ha vuelto a hacerlo y se ha casado por cuarta vez con Rossano Rubicondi. Un italiano veintitrés años más joven que ella. Sin embargo, la millonaria está muy segura del paso que ha dado y no cree que la diferencia de edad sea inconveniente para lo que ella califica como una historia de amor en toda regla.
De origen checo, Ivana se casó en primeras nupcias para poder salir del entonces país comunista. Más tarde se instalaría en Estados Unidos y conocería a Donald Trump. El matrimonio tuvo tres hijos.
Ivana siempre ha sido una firme defensora de la cirugía plástica. De hecho, a Donald le prometió que jamás aparentaría más de treinta años. Sin embargo, las operaciones de estética no la salvaron de que el magnate cayera en brazos de Marla Marples.
Marla fue la causante de la ruptura entre Ivana y Donald. La pareja protagonizó un divorcio tormentoso. Sin embargo, el paso del tiempo ha limado asperezas y Trump ha estado presente en la reciente boda de su ex mujer con Rossano. Eso sí, en un lugar muy discreto.
Ivana y su flamante marido no tienen intención de establecer su residencia en un punto concreto del
planeta, pues los dos viajan incansablemente por motivos de trabajo. Tampoco tendrán hijos. Y eso que Rossano asegura que podrían tenerlos si quisieran. Sin embargo, es normal que ella, que ya se ha estrenado como abuela, prefiera no repetir la experiencia de la maternidad.
En la actualidad, Ivana se ha convertido en una mujer de negocios. Ha lanzado al mercado su propia línea de belleza y joyas. También se ha estrenado como escritora y ha probado suerte en el sector inmobiliario. Y parece que no le va nada mal, pues afirman que ha incrementado tres veces más el patrimonio que recibió de Donald.