© Joana Morillas
El cordón que Isabel Pantoja entregó a su hijo, durante la retransmisión de las campanadas que realizó para Telecinco, se ha convertido en motivo de discusión. Y más desde que Lydia Lozano explicara en Sálvame que el detalle de la tonadillera para con su pequeño del alma no habría sido del agrado de los dos hijos mayores del finado Paquirri.
Lo cierto es que el asunto del cordón que siempre lucía el diestro, del que colgaba una imagen del Cristo de las tres caídas, parece una novela por entregas. A medida que pasan los días aparecen nuevas informaciones que aseguran existen varias copias de la misma joya. Una, la que Pantoja entregó a su hijo Kiko, y otra, la que tiene Lolita, tal y como ella misma reconoció en su libro y recordó Lydia en el programa Sálvame.
Según explicaba la hija de Lola Flores en su biografía, el cordón obraba en su poder, pues fue un regalo que le hizo el propio Paquirri en los tiempos en que fueron pareja. Pues bien, durante años, Lolita ha tenido en esta joya una especie de seguro de vida, pues la ha ido empeñando a medida que necesitaba dinero y recobrándola cuando su economía mejoraba
Como se recordará, Lolita atraviesa una mala racha económica. A raíz de la tienda que montó, que incluía su propio merchandising, las finanzas de la cantante han quedado muy tocadas. Varias han sido las personas que han saltado a la palestra para explicar que Lolita Flores les adeudaba dinero. Pues bien, para solventar este problema de liquidez y hacer frente a las deudas pendientes, a la hija de La Faraona no le quedó más remedio que vender el cordón del que pendía el Cristo de las tres caídas. Le hicieron una buena oferta y, viendo que acudir al monte de piedad no iba a solucionar su problema, decidió vender. Sin duda, una excelente decisión que le ha servido de ayuda. Por supuesto, no para solventar el problema en su totalidad pero sí para echar un capote.
No ha empezado con buen pie el año Lolita. Debido a los problemas económicos está pensando en poner su casa a la venta. Tampoco el disco de versiones que tiene pendiente sale adelante. La maqueta está lista pero todavía la cantante no ha puesto la voz. Al parecer, la compañía discográfica tiene el proyecto ralentizado debido a un tema económico.
A los problemas de liquidez, Lolita une el hecho de que ha partido peras con su manager. Ya no será Chirro quien dirija sus destinos profesionales. La gota que colmó el vaso se produjo durante una actuación que la artista realizó en Bogotá hace algunos meses. A la cantante no le gustó que las entradas se cobraran a un precio bastante elevado que, para nada, se correspondía con las características del lugar donde se iba a producir el concierto. Para rizar más el rizo, a la hora de cobrar la gala, a Lolita no le salieron las cuentas y discutió con el promotor y con Chirro. Fue entonces cuando decidió separarse del que durante años fue manager y amigo.