Marisa Jara aterrizó en Barcelona de la mano de la Pasarela L'Oréal Professionnel, evento en el que ejerció como modelo de peluquería con un look a lo Rita Hayworth, creación de Rizos, que levantó más de un suspiro.
Hacía ya bastante que la modelo acariciaba dar el salto al cine y lo ha conseguido en Italia. Allí ha rodado y estrenado su primera película. A propósito de esta experiencia, Marisa me explica que “para ser mi primera película, no me puedo quejar. Un’estate al mare ha tenido muy buenas críticas y estoy muy contenta”.
En la actualidad, Jara está preparando la que será su segunda incursión en la pantalla grande: “Estoy estudiando el guión y en nada empezaremos a rodar. Ahora estoy más dedicada al cine, aunque, de vez en cuando, me gusta trabajar como modelo. Sobre todo con clientes como L'Oréal Professionnel, con los que llevo muchos años colaborando y siempre es un placer”.
Fue a principios de año cuando se conoció que Marisa Jara había encontrado el amor en la persona de Carlos Guerrero Ruiz Mateos. Sin embargo, ella me aclara que “Carlos nunca ha sido mi novio. Estuvimos conociéndonos durante tres meses y vi que no coincidíamos, y ya está. Como pareja no hemos tenido ni un principio ni un final porque nunca ha existido una relación sentimental. Lo que pasa es que como la prensa siempre lo adorna y lo decora todo, pero no, no hubo nada entre nosotros”.
A día de hoy, Marisa tiene su cuartel general en Roma. Poco a poco se ha ido abriendo camino en un país que no es el suyo pero que la ha acogido con los brazos abiertos. El cine le ha abierto sus puertas y la televisión ha llamado a su puerta para “entrevistarme. Quién sabe si más adelante me ofrecen algo”.
Desde que saltara a la fama, el nombre de Marisa Jara se ha asociado a hombres tan conocidos como Joaquín Cortés o Manu Tenorio. A propósito de la supuesta boda que el bailarín está presto a contraer, la modelo responde: “Llevo mucho tiempo viviendo en Italia sin interesarme ni informarme de las cosas que suceden aquí (en España) a unos y a otros. La verdad es que me da igual. Cada uno ya es mayor y que haga con su vida lo que quiera”.
Como todos, Marisa también tiene sueños, y el suyo es: “que pase lo que pase, siempre sea feliz”. Ojalá se cumplan sus deseos.