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A Don Felipe de Borbón su primer aniversario de boda le cogió en Washington. Hasta allí se había desplazado el heredero para cumplir con sus obligaciones reales en la Universidad de Georgetown.
Fue lo que se dice un viaje relámpago, en el que el príncipe disculpó a su esposa por no poder acompañarle. Al parecer, los médicos que atienden a Doña Letizia no consideraron oportuno que ésta siguiera a su marido. Pero que nadie se alarme, el embarazo transcurre con normalidad, aunque con las típicas molestias de los primeros meses: mareos, nauseas y cansancio.
De momento, Felipe de Borbón ha declarado que todavía es pronto para realizar cambios en la Constitución. Una afirmación que ha hecho pensar que el primer hijo de los príncipes de Asturias podría ser un varón. Sin embargo, la Casa Real ha desmentido la información y asegura que Felipe y Letizia desconocen el sexo del futuro bebe.
Una vez cumplidos sus compromisos en Washington, el príncipe de Asturias voló a Madrid. Allí le esperaba su esposa y juntos disfrutaron de sus primeros 365 días de casados.
Como suele ser habitual en estos casos, la Zarzuela no quiso dar ningún tipo de explicación de los planes que tenía la pareja para celebrar tan señalado día.
Felipe de Borbón y Letizia Ortiz se casaron el 22 de mayo de 2004. El día amaneció gris y la lluvia hizo que la novia tuviera que llegar en coche a la catedral de la Almudena.
A día de hoy, los príncipes de Asturias aparecen muy unidos y enamorados. Juntos han logrado vencer los obstáculos que algunos pusieron al enlace. En este caso, su historia ha acabado bien. Muy lejos quedan ya los tiempos en que el heredero lloraba su mal de amores en el hombro de un conocido cantante.