

José María González de Caldas y Sofía Mazagatos iniciaron su relación en 1994. Por aquella época, la modelo tenía 20 años y el empresario 45.
A Sofía no le hace ninguna gracia que algunos duden de su amor por el ex presidente del Sevilla. "Fue una historia muy bonita. Para mí, José María, en aquel momento, era mi padre, mi amigo, mi hermano, mi amante, mi abogado...Era todo".
Sin embargo, González de Caldas ha contestado a la modelo diciendo que "yo fui feliz con Sofía y luego tremendamente infeliz".
A pesar de los buenos momentos vividos, la Mazagatos no duda en exclamar "maldito el día en el que conoció a este señor y me metí en esa casa".
Y es que según la opinión de la modelo, González de Caldas "necesita hacer daño y tener cierto protagonismo, filtrando informaciones a la prensa, que no son de todo ciertas". Además, Sofía reprocha que el empresario "no me protegió cuando tenía que hacerlo. Después empezaron las desconfianzas, al final la relación se rompió".
Para el empresario, no existe ninguna duda de que Sofia habla desde la "rabia, está pasándolo mal".
Lo cierto es que esta ex pareja se enfrenta por la propiedad de una casa. En primera instancia, el juez ha dado la razón a González de Caldas. Sin embargo, Sofía asegura que "quiero luchar. Ya no es una cuestión material, es una cuestión de dignidad".
La modelo explica que "sobre la casa llegamos a un acuerdo: cinco años de arrendamiento, con opción a compra. En el 2003 quise llegar a un acuerdo, pero era imposible". Y todo por el precio de la vivienda. "Él me pide 600 millones, yo estoy dispuesta a pagar lo que a él le costó: 117 millones en escritura pública". Algo con lo que no está de acuerdo el empresario que prefiere no contestar porque "eso no merece comentarios".
Sofía sigue insistiendo en que González de Caldas "presumió delante de todo este país de que esa casa me la regalaba".
Por su parte, el empresario ha declarado que él nunca tuvo intención de echar a su ex de la casa de la discordia. Al parecer, fue la propia Mazagatos la que acudió a la justicia para intentar conseguir la propiedad de la vivienda. Porque según Sofía explica: "llevo diez años viviendo en esta casa, creo que esto me da algún derecho". Sin embargo, el juez no piensa como ella y ha dictado una orden de desahucio en su contra.