¿Quién es realmente Tom Cruise? ¿Qué se esconde detrás de esa encantadora sonrisa de galán que nos ha hecho soñar a partir de la década de los 80? ¿Cómo se ha forjado la sorprendente trayectoria profesional de este desconocido muchacho de Nueva Yérsey que se ha transformado en una de las figuras más poderosas de Hollywood? ¿Son ciertos los repetidos rumores sobre su homosexualidad ya que Tom Cruise siempre se acompaña de bellas mujeres? ¿Cuál es la relación de este actor con la iglesia de la Cienciología?
Después de dos años de investigaciones, Andrew Morton nos desvela estos pormenores en una biografía no autorizada de Tom Cruise que tras su publicación ha causado gran revuelo en Estados Unidos. Sin embargo, el autor está acostumbrado a las controversias tras los éxitos y los escándalos cosechados con las anteriores biografías de Lady Diana, Monica Lewinsky, Madonna y Beckham & Victoria.
Entrevistando a amigos, ex novias, compañeros de colegio y de reparto, antiguos miembros de la iglesia de Cienciología y otros allegados, Morton intenta trazar en este libro un retrato más íntimo y humano de Tom Cruise, uno de los actores más conocidos de nuestros tiempos.
¿Conocemos a Tom Cruise?
Todos conocemos a Tom Cruise, o al menos eso nos parece. Sabemos que nace en 1962 en una modesta familia de Syracuse, en el estado de Nueva York. Sabemos que empieza su carrera como actor desde muy joven y que pronto se vuelve celebre gracias a películas como Top Gun, Nacido el 4 de Julio, Algunos hombres buenos, Entrevista con el vampiro, Jerry Maguire, La Guerra de los Mundos, la saga de Misión imposible, Eyes Wide Shut, etc. Además, su ajetreada agenda sentimental es un tema constante en la prensa del corazón con sus romances con Mimi Rogers, Nicole Kidman, Penélope Cruz y Kathie Holmes, con quien Tom Cruise no escamoteó carantoñas delante de las cámaras.
Sin embargo, detrás de su famosa sonrisa parece esconderse un personaje de lo más controvertido. Mirando más de cerca, nos damos cuenta que el actor siempre nos muestra exactamente lo que desea de su vida, como si se tratara de una puesta en escena.
La Cienciología
Andrew Morton ha declarado en varias ocasiones que la idea de escribir esta biografía nació cuando vio a Tom Cruise saltando literalmente en el sillón del Oprah Winfrey Show en la primavera del 2005, para declarar en un arrebato su amor a Katie Holmes, una joven actriz que acababa de conocer. Algo había cambiado en la vida de este actor, siempre tan controlado en público pero que ahora parecía perder los estribos, y Morton quería descubrir de qué se trataba.
Andrew Morton comprendió inmediatamente que no se podía entender a Tom Cruise sin contextualizarlo en la Cienciología, un sistema de creencias ideado por el escritor de ciencia ficción L. Ron Hubbard para potenciar al individuo. Aunque muchas autoridades nacionales la consideren una secta peligrosa, tiene sin embargo muchos seguidores en varios países. Incluso en España abrieron una sede en pleno centro de Madrid, inaugurada por el mismo Tom Cruise en septiembre de 2004.
El actor entró en contacto con este culto a finales de los 80 durante su matrimonio con Mimi Rogers que era un miembro activo del grupo. Desde aquel entonces, desarrolló un verdadero fanatismo, rodeándose de cienciólogos y trabando intima amistad con su director espiritual David Miscavige, hasta el punto que durante el rodaje de la Guerra de los mundos de Steven Spielberg, la Cienciología plantó una tienda en pleno rodaje para asesorar al actor. Morton apunta incluso que las relaciones con Nicole Kidman y Penélope Cruz acabaron por culpa del creciente desinterés de las actrices hacía este discutido culto.
En particular, esta iglesia se interesa por los famosos con un centro exclusivo en Hollywood conocido como Celebrity Centre. Morton sostiene que los cienciólogos se han ganado poco a poco los favores de Tom Cruise conquistándolo con lisonjas -como cuando plantaron un camino de flores silvestres en la iglesia de Gold Base en California para cumplir su sueño de caminar descalzo sobre flores con Nicole Kidman- con el objetivo de transformarlo en una vitrina para la difusión del culto.
Efectivamente, el creciente compromiso del actor con la cienciología y sus avances en la jerarquía de la iglesia hasta llegar a ser el “segundo en mandar”, han comportado un cambio de actitud radical en su faceta pública. Durante estos últimos años, el actor ha utilizado toda su fama e influencia para hacer publicidad y ejercer presión política en beneficio de la cienciología. Esto le ha provocado serios daños a su imagen y varias dificultades profesionales como la ruptura de su contrato con Paramount y las polémicas desatadas tras sus reiterados ataques a la psiquiatría, hasta convertirle en un hazmerreír caricaturizado también en un episodio de la famosa serie americana South Park.
Una intensa vida sentimental
Andrew Morton se centra además en la vida sentimental de Tom Cruise negando desde las primeras páginas su supuesta homosexualidad. De todas formas, subraya las manías del actor en exhibir su virilidad y en denunciar sistemáticamente aquellas publicaciones que la ponen en duda con una falta completa de sentido del humor. Desde la primera página, Morton insiste que el actor nunca pudo prescindir de llevar de la mano a una mujer y Morton pasa revista a la extensa lista de novias de Tom Cruise desde los años de la escuela.
Morton dedica muchas páginas a sus diez años de matrimonio con Nicole Kidman a partir de 1990, analizando los pormenores de dos supuestos abortos espontáneos, al principio y al final de su relación, y la consecuente elección de la pareja de adoptar a dos niños evitando embarazos peligrosos para la salud de la actriz. Asimismo, Morton cuenta la compleja relación con Stanley Kubrick, durante el interminable rodaje de Eyes Wide Shut que minó la relación entre Tom y Nicole en una experiencia artística peligrosamente intima ya que el director les invitaba a ahondar en sus perversiones sexuales incluso fuera del rodaje metiendo a la pareja en una extraña espiral.
La fecha precisa de ruptura con Nicole no es tan clara pero coincide, según Morton, con el encuentro con Penélope Cruz en el año 2000. Tom Cruise compró los derechos de Abre los ojos de Alejandro Amenábar y quiso que Penélope protagonizase la versión americana: Vanilla Sky. Mientras Nicole rodaba Los Otros de Amenábar, se esbozaban las primeras chispas de atracción entre Tom y Penélope en el rodaje de Vanilla Sky. El divorcio con Nicole favoreció la consolidación del romance con Penélope quien empezó incluso a interesarse por la cienciología. Esto preocupó a su padre que llegó a contactar con profesionales en dependencias de secta para asesorarse. En 2004 acabaron su historia con una ruptura amigable.
Después de Penélope Cruz y la colombiana Sofía Vergara, su elección para formar una familia recayó sobre Katie Holmes, su relación comenzó casi como si se tratara de un casting. Esta actriz de carácter muy dócil pareció aceptar la actitud controladora de Tom Cruise y se convirtió inmediatamente a los preceptos de la Cienciología mientras varias publicaciones denunciaban el lavado de cerebro practicado sobre la joven.
Cuando Katie quedó embarazada, varios cienciólogos acogieron la noticia con tal incontenible histerismo que se llegó a especular que la pareja estaba engendrando a la autentica reencarnación de L. Ron Hubbard, el fundador de la cienciología, y hubo rumores que se había utilizado su semen congelado. Estas leyendas se dispararon ulteriormente al retrasar la presentación a la prensa de Suri, la hija del actor, pero las primeras fotos de los tres meses de Suri acallaron los rumores.
En conjunto, Morton analiza el fenómeno Tom Cruise como un producto típico de la sociedad actual. Además observa una peligrosa mezcla: el culto a la personalidad que dedicamos a las estrellas del cine y el fervor religioso.
Ficha técnica:
Título: Tom Cruise, una biografía no autorizada
Autor: Andrew Morton
Editorial: Temas de Hoy
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