Receta cortesía: Cofradía de la Buena Cocina de Burgos
Ingredientes para seis personas:
1,5 k. de mejillones
500 g. de langostinos
250 g de gambas
100 g. de mantequilla
Una cebolla
Unas ramas de perejil
Tomillo, laurel
Unos granos de pimienta negra
Una cucharada colmada de harina
Una punta de pimentón picante
Una copa de jerez
Un chorrito de Calvados (o brandy)
3 huevos
1/2 l. de crema de leche
Sal
Una placa de pasta quebrada congelada
Preparación:
Limpiar bien los mejillones y abrirlos al vapor en una cazuela con un poco de agua (menos de medio vaso), con una copa de moscatel, media cebolla picada, una hoja de laurel, perejil y unos granos de pimienta negra. Apenas abiertos, sacar el bicho de las valvas y colar a través de un trapo o colador muy fino el caldo.
Preparar una velouté con mantequilla (50 gramos), la harina y el caldo de los mejillones.
Saltear, también en mantequilla, las colas de los langostinos y, solo un momento, las de las gambas. Agregar a la crema preparada con anterioridad junto con los mejillones. Revolver bien. Si se considera necesario y gusta, añadir algo de pimienta molida y una cayena.
Batir los huevos con la crema de leche, añadir a lo anterior y mezclar bien.
Forrar el molde de tartas con fondo desmontable, a poder ser antiadherente, untado con mantequilla, con la pasta quebrada lo mas estirada posible. Pinchar la superficie con un tenedor para evitar que se formen ampollas y meter a horno fuerte 8 ó 10 minutos.
Rellenar con la mezcla de marisco y volver a hornear durante 20 minutos a horno medio.
Desmontar el fondo y servir bien caliente cortado en porciones.