Gregorio Ros, el maquillador de las estrellas, falleció el pasado lunes cuatro de octubre, a los 58 años de edad, en la ciudad que le vio nacer, Granada. Este gran profesional se unió al equipo de Max Factor en el año 2003 como experto en maquillaje tras una dilatada carrera profesional en el mundo del cine, donde trabajó con los más reputados cineastas y actrices de nuestro país.
El maquillador colaboró activamente en el asesoramiento creativo de Max Factor, participando en múltiples trabajos en el ámbito editorial y publicitario, así como en eventos de gran relevancia social tales como el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, los Premios Goya o el Festival de Cine de Málaga, entre otros. Precisamente fue éste último quien le rindió homenaje en 2008, entregándole el Premio Ricardo Franco a toda su carrera. De ese modo Gregorio, reconocido por la Academia de Cine con dos Premios Goya al Mejor Maquillaje por El Embrujo de Sanghai (2002) y por La niña de sus ojos (1998), vió culminar el reconocimiento a su larga y talentosa trayectoria.
Fue hace unos años cuando Gregorio comentó que el maquillaje era una filosofía que le había permitido ver la vida a través de la creatividad. Por sus manos pasaron actrices de la talla de Paz Vega, Carmen Maura, Marisa Paredes, Verónica Forqué, Macarena Gómez o Natalia Verbeke. Sin duda, el mundo de la belleza se ha quedado huérfano con el adiós de este mago de pinceles, brochas y cosméticos. Descanse en paz.

