Materiales: Esponja de floristería, rafia natural, varilla de alambre y Rosas.
Coja una bola de esponja y líe algo de rafia alrededor, asegurándole con alambre. Envuelva la rafia dividiendo la bola en dos mitades. Atela por la parte superior y trence las hebras de rafia. Rellene las dos partes de la esponja con capullos de rosa muy apretados.