Si se descubre la mancha a tiempo y ésta es muy reciente, bastará con espolvorear bien con polvos de talco y dejar secar durante una hora como mínimo. Después, se cepilla para eliminar los restos blancos del polvo de talco y se lava inmediatamente. Si pasa tiempo y cuando queremos quitar la mancha está ya seca, lo mejor es ablandarla frotando con un trapo y un poquito de gasolina purificada, esa que se utiliza para rellenar los mecheros. A continuación se lava bien la prenda en agua con jabón líquido.