La empresa japonesa MUJI (abreviatura de Mujirushi Ryohin - productos de calidad sin marca) llega esta primavera a Barcelona. Después de más de 25 años en el mercado y con más de 350 puntos de venta en todo el mundo (sólo en Japón cuentan con 300), la Ciudad Condal será la puerta de entrada en España de una amplia gama de productos conocidos en todo el mundo por su estilo funcional a un precio justo.
En las tiendas MUJI una persona puede encontrar cosas para la casa, el trabajo o el ocio: mobiliario, accesorios y ropa del hogar, utensilios para cocina, productos de belleza, material de oficina y escritorio, electrónica, ropa y complementos. Hasta tres mil productos que responden a los principios básicos con los que nació la empresa:
-Diseño funcional y simple que elimina lo superfluo
-El producto y su función es lo importante
-Buena calidad a precios razonables
Como si de un cuento se tratara, la llegada de MUJI a España va precedida de una historia de amor. Uno de los ahora socios del proyecto es fan de MUJI desde hace muchos, muchos años. Durante todo este tiempo no entendía el por qué no podía encontrar estos productos en ninguna ciudad de nuestro país.
A principios del 2004, a través de un email a la sede central, expone su interés en traer MUJI a España y poco a poco empiezan las conversaciones que han llevado a la inauguración la próxima primavera de una tienda de unos 400 metros cuadrados en pleno corazón de la Ciudad Condal.
MUJI se ha aliado en España con unos socios locales que le ayudarán en la implantación en el país. Se trata de la familia Andreu y la familia Puig con extensa y reputada experiencia en el mundo empresarial tanto a nivel nacional como internacional.
"Nuestro lema es encontrar la esencia del producto, su razón de existir. Siempre tratamos de averiguar la verdadera razón detrás de un producto y eliminar lo innecesario". Kei Suzuki, Managing Director de Europa
En los 80 nace en Japón el concepto MUJI con la intención de proveer al mercado de productos de buena calidad, bien diseñados pensados para un mercado global que ya entonces estaba formado por un consumidor informado.
La simplicidad del producto de MUJI deriva no del minimalismo como estilo sino de una decisión de usar materiales cotidianos y métodos de producción racionales. Las materias primas utilizadas provienen de cualquier parte del mundo. MUJI quiere lo mejor allá donde esté. La producción se realiza de manera sencilla con la idea que sea el objeto el que resalte por sí mismo y finalmente se presenta en un envoltorio elemental (o incluso sin él) para no hacerlo parecer más de lo que realmente es. El resultado de este proceso es la evidencia de la calidad.