Buen provecho con La dieta Montignac. Se acabaron las privaciones para mantenerse delgado. ¿Por qué renunciar al queso, al vino o al chocolate? Comer por el placer de hacerlo y no engordar es posible siguiendo las indicaciones del nuevo libro de Michel Montignac "La dieta Montignac", publicado en España por H. Blume.
La presente edición, profusamente ilustrada, además de suponer una puesta al día de sus anteriores obras, incluye un amplio número de deliciosas recetas (sopas, ensaladas, carnes, pescados, tentempiés, incluso una exquisita tarta de chocolate) con las que el lector podrá confeccionar suculentos y nutritivos menús tanto para diario como para ocasiones festivas.
El autor, pionero de la dieta basada en el control del IG (índice glucémico) se ha convertido en un fenómeno de masas en todo el mundo. El ciclón Montignac lleva millones de libros vendidos, que se han traducido a 25 idiomas y publicado en 42 países.
El problema de la obesidad es acuciante en España. En la Unión Europea se sitúa como uno de los países con mayor porcentaje de obesos. Ya no se trata de un mero problema estético: cada año aparecen más de 200.000 nuevos obesos, según datos facilitados por la Sociedad Española de Endocrinología, lo que supone una mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares y diabetes, entre otras dolencias.
Con sus consejos, Michel Montignac ya ha ayudado a millones de personas con estos y otros problemas a recuperar su salud y su figura sin privarse de lo que más les gusta.
El gurú francés de renombre mundial en lo tocante a pérdida de peso no tiene pelos en la lengua: "Durante 50 años han intentado hacernos sentir culpables diciéndonos que comíamos demasiado, pero los estudios publicados en los últimos tiempos dicen exactamente lo contrario. Desde 1960 la población de Occidente ha reducido su ingesta calórica, en especial las grasas, y paradójicamente la obesidad ha aumentado un 400 por 100. La naturaleza de muchos de los alimentos que hoy consumimos estimula reacciones que hacen que éstos se conviertan en reservas de grasas. Yo enseño a la gente cómo debe elegir y combinar los alimentos para que su cuerpo use la comida para obtener energía, sin tener que contar las calorías que consume".
Nota biográfica del autor
Hijo de un padre obeso, Michel Montignac sufrió la obesidad desde la infancia. En su juventud se graduó en Ciencias políticas y, más tarde, en Ciencias sociales. Comenzó a trabajar como director ejecutivo en una compañía farmacéutica multinacional con sucursales en Europa, África y Oriente Medio. A finales de los setenta, para resolver su propio problema de gordura, que se hacía más difícil de controlar, comenzó a investigar en el campo de la nutrición. Tras estudiar las publicaciones de los diabetólogos Crapo y Jenkins aplicó los principios de nutrición basados en el índice glucémico de los alimentos para diabéticos a su propia dieta y perdió alrededor de 15 kilos en tres meses, sin volverlos a recuperar. El concepto selección de los carbohidratos según el índice glucémico aplicado a la alimentación de cualquier persona fue rechazado por los nutricionistas más conservadores hasta comienzos de los 90, en que los libros de Montignac comienzan a tener éxito entre el gran público.
Pequeño resumen del libro
Michel Montignac es el padre fundador de la dieta del IG (índice glucémico) y en este revolucionario trabajo (que ha sido, desde entonces corroborado por numerosos estudios) especifica que no es la restricción de las calorías, sino la exclusión de los carbohidratos con un IG alto y las grasas saturadas lo que induce una pérdida sostenible de peso. De este modo es posible comer los alimentos que a uno le gustan (queso, carne, chocolate), beber vino y, aun así, perder peso.