Fuente: Revista Homeopatía Viva, editada por Laboratorios DHU Iberíca, S.A.
La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel caracterizada por placas eritemato-escamosas que afecta más frecuentemente a las zonas de piel como piel cabelluda, codos, rodillas, región lumbosacra y uñas. Su origen es multifactorial, pero principalmente genético y con participación inmunológica. No es contagiosa. En general produce picor y quemazón, aunque en los casos más severos producen malestar físico y psíquico.
Diferentes mecanismos pueden desencadenar su aparición, como es el caso de infecciones de vías respiratorias altas por Streptococos, traumatismos cutáneos, piel seca y estrés. Además, suele existir exacerbación en los periodos de primavera y otoño.
Aunque es una enfermedad difícil de tratar, existe un amplio arsenal terapéutico, englobado en 3 grupos: tópicos, fármacos sistémicos y las radiaciones UV específicas.
Dentro de las terapias tópicas dirigidas a tratar la psoriasis leve a moderada, existe una alternativa homeopática, que es el tratamiento tópico con Mahonia aquifolium. Mahonia aquifolium actúa como antiinflamatorio, inhibe el crecimiento anormal de las célula de la piel y contiene componentes antioxidantes potentes. Los efectos de los tratamientos con Mahonia empiezan a observarse a los 10-20 días de tratamiento y son especialmente efectivos como emplastos.
Mahonia aquifolium permite calmar la inflamación y reducir el cuadro escamoso originando un retroceso de los brotes.