Los meses de junio a septiembre son los elegidos por la mayoría de españoles para tomarse un respiro y descansar. Cada vez son más los que optan por viajar al extranjero, a destinos exóticos o irse de crucero. Te ofrecemos consejos para disfrutar del viaje y volver a casa sano.
1 Consulta previa con el médico
Es conveniente que el viajero consulte con su médico antes de emprender el viaje. Muchas veces las facilidades médicas que va a encontrar pueden ser escasas y los procesos, que aparentemente en nuestro país son leves, pueden adquirir en estos países una importancia mucho mayor. Además, él evaluará el estado de salud del viajero y, en caso de padecer alguna enfermedad que requiera algún medicamento específico, realizará un informe sobre la misma, con el fin de que se le recete la cantidad que necesite durante el tiempo que dure el viaje.
2 Botiquín y medicamentos necesarios
Es aconsejable que un botiquín básico incluya un desinfectante y material de cura de fácil aplicación. En ciertas zonas también son una necesidad básica las cremas solares, los repelentes de mosquitos, los medicamentos contra el paludismo y las sales de rehidratación oral. Los viajeros deben consultar al médico si deben llevar consigo antibióticos o preparados antidiarreicos y, en caso de prever una estancia larga en lugares remotos, qué más deberá incluir. Si se prevé que deba administrarse un medicamento inyectable, el viajero deberá llevar jeringuillas y agujas desechables.
3 Extremar precauciones si viajan ancianos
Cuando los viajeros sean ancianos o niños, son necesarias precauciones especiales, como son la protección contra el sol y el calor en países tropicales por el riesgo de insolaciones y deshidrataciones. En los traslados o vuelos de larga duración, sobre todo en personas de edad avanzada, es conveniente hacer los ejercicios de movilización que el medio permita (cambios posturales, caminar hasta el servicio, etc.)
4 Ropa recomendada
Es muy importante elegir ropa y calzado adecuados. Los vestidos deben ser de fibras naturales (algodón, lino, etc.), ligeros, no ajustados y de colores claros, siendo aconsejable cambiarse de ropa a menudo. El calzado será amplio y ventilado para evitar infecciones por hongos. Puede haber considerables diferencias entre las temperaturas diurnas y las nocturnas a cualquier altitud. En los locales climatizados y en los aviones la temperatura es fresca. El contraste entre temperaturas aumenta la predisposición a los resfriados, que pueden prevenirse utilizando la ropa adecuada. Se aconseja sacudir las sábanas y mantas antes de acostarse, así como la ropa y el calzado antes de vestirse, por si algún insecto u otro animal se hubieran ocultado en ellos.
5 Vacunaciones obligatorias y recomendadas
Para conocer con exactitud las vacunas obligatorias y las recomendadas, es aconsejable visitar un centro de vacunación internacional. En España, en la web del Ministerio de Sanidad y Consumo está disponible el listado completo de centros.
6 Prevenir el paludismo en zonas tropicales
El paludismo o malaria es una enfermedad muy extendida que afecta a casi todos los países tropicales. Se transmite a través de la picadura de un mosquito (Anopheles). Dado que esta enfermedad puede resultar grave, e incluso mortal, es importante hacer una prevención de la misma. Como en la actualidad no se dispone de una vacuna eficaz, son cuatro las normas fundamentales de protección contra esta enfermedad que deben tener en cuenta los viajeros: ser conscientes del riesgo, evitar las picaduras de los mosquitos, tomar la quimioprofilaxis recomendada y conocer la importancia del diagnóstico y tratamiento precoz. Se debe consultar con el médico el tratamiento a seguir, antes, durante y después del viaje.
7 ¡Ojo con la dieta!
Cuidado con lo que come. La diarrea es la enfermedad más frecuente en los viajes internacionales. La mejor forma de protegerse es seleccionar y preparar con cuidado los alimentos y bebidas. Desgraciadamente un buen aspecto no garantiza que un alimento sea seguro, ya que a pesar de tener una apariencia apetitosa puede estar contaminado. Evite el marisco y tome carnes y pescados suficientemente cocinados. Se recomienda consumir sólo fruta pelada, o bien, al igual que si se comen verduras crudas, que estén perfectamente lavadas con agua apta para el consumo humano y con unas gotas de lejía. Hay que prestar especial atención a la repostería y los helados por su fácil contaminación. No deben consumirse leche ni sus derivados sin higienizar.
8 Precaución al bañarse
Si nos bañamos en agua dulce, sólo son seguras las piscinas con agua clorada, ya que en los trópicos los cursos de agua, canales, lagos… pueden estar infectados por larvas que penetran en la piel y provocan enfermedades. En agua salada, en principio los baños en el mar no implican riesgos de enfermedades transmisibles. Sin embargo es recomendable que el viajero se informe en el lugar si está permitido bañarse y no supone un peligro para la salud (por el riesgo de picaduras de medusas, por ejemplo).
9 Protección contra animales
Es conveniente evitar el contacto con cualquier tipo de animales, incluidos los domésticos, ya que éstos pueden no estar controlados sanitariamente. El uso de calzado apropiado y sólido es muy importante para caminar de noche en zonas habitadas por serpientes. Es conveniente examinar el calzado y la ropa antes de ponérselo, sobre todo por la mañana, ya que las serpientes y los escorpiones tienden a resguardarse en ellos.
10 Infecciones de transmisión sexual
Estas enfermedades, incluido el VIHSIDA y la hepatitis B, han aumentado en los últimos años y existen prácticamente en todos los países del mundo. La medida de prevención más eficaz en las relaciones sexuales es el uso del preservativo. Para evitar el contagio a través de la sangre, nunca se deben compartir agujas, jeringuillas ni cualquier otro material que pueda estar contaminado (cuchillas de afeitar, cepillos de dientes, utensilios para tatuajes o acupuntura, etc.).