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© Joana Morillas
Rocío Dúrcal y Junior estuvieron casados durante treinta y seis años, tuvieron tres hijos y proyectaron una imagen de felicidad sin igual. Sin embargo, un cáncer acabó con la vida de la artista el pasado 25 de marzo. Desde entonces, Junior ha sido la viva imagen de la tristeza. Desolado y abatido hemos podido verlo en el tanatario y en las misas funerales que se han celebrado por el alma de la artista.
Esta semana, la revista Hola publica una entrañable entrevista en la que Junior abre su corazón para decir: "Con Marieta se me ha ido más de la mitad de mí. Marieta será desde ahora el ángel que me guíe en esta vida".
Rocío y su marido deseaban envejecer uno al lado del otro. Por desgracia, no ha sido posible. Junior lo explica así: "Nosotros queríamos seguir escribiendo juntos, hasta envejecer, el libro de nuestras vidas... y sucedió que ella lo cerró en la página sesenta y uno".
Al compositor no le duelen prendas en reconocer "lo que hubiera dado por haberme ido yo en vez de ella. Marieta era más fuerte que yo; estoy convencido de que ahora estaría aquí jugando con sus nietos".
El pasado verano, la familia Morales supo que a Rocío tan sólo le quedaban nueve meses de vida. Desde entonces, los hijos de la pareja, Carmen, Antonio y Shaila, tomaron las riendas de la situación porque Junior quedó destrozado al conocer la terrible noticia: "¡He rezado tanto! Creí que se iba a producir el milagro, pero no se produjo. Dios se la ha querido llevar con él".
Los últimos días en la vida de la cantante fueron muy duros para sus más allegados porque Rocío estaba sumida en un estado de semiinconsciencia. "Yo la veía con los ojos vidriosos, no podía caminar, su cabeza no controlaba ya las piernas... No sabíamos lo que pensaba porque no lo podía decir... A mí me apretaba la mano y yo la besaba. Le hablaba al oído. Y estoy seguro de que me escuchaba".
Junior tiene muy claro que en su vida sólo ha existido una mujer: Marieta. Y, por supuesto, no habrá nadie que pueda sustituirla. "Ni quiero que la haya. No tengo ningún plan de rehacer de ninguna manera mi vida sentimental".