Infusión de Manzanilla con Anís » Propiedades Digestivas

Redacción

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La infusión de manzanilla con anís combina los beneficios calmantes de la manzanilla (Matricaria chamomilla) con el efecto digestivo del anís (Pimpinella anisum), promoviendo la relajación y aliviando trastornos gastrointestinales

Infusión de Manzanilla con Anís. Foto por Envato.

Esta infusión es una de las preferidas por muchos para aliviar problemas digestivos. La infusión de manzanilla con anís, es de un sabor muy particular. Que logra aliviar muchas dolencias. Son muchas las propiedades que contienen ambos alimentos. Ha sido usado desde hace muchos años cuando se tiene gases o malestar estomacal. Es una preparación bastante sencilla, pero muy efectiva.

Propiedades de la infusión de manzanilla con anís

El anís estrellado es especial en caso de sufrir de gases en el tracto digestivo, favoreciendo la disminución de cólicos. Se considera un antiespasmódico natural, ayudando a disminuir la fermentación en la flora intestinal (1). Además, posee propiedades digestivas y alivia síntomas de la diarrea.

Infusión de Manzanilla con Anís. Foto por Envato.

Por otro lado, la manzanilla es una de las plantas más utilizadas en la medicina herbal. Destaca por su capacidad antiespasmódica, siendo muy útil en dolores estomacales. Además, tiene propiedades antiinflamatorias, al igual que la infusión de escaramujo (2).

Esta infusión combina propiedades antimicrobianas y cicatrizantes. La manzanilla es capaz de reducir la fiebre y aliviar dolores menstruales. Sin embargo, durante el embarazo no debe ser consumida por riesgos de abortos (3).

Infusión de manzanilla y anís: cómo aprovecharla

Consumir esta infusión después de cada comida puede ser muy beneficioso para el sistema digestivo. No solo ayuda a procesar mejor los alimentos, sino que también alivia síntomas como gases o flatulencias. Ambas hierbas, sin producir sueño, poseen propiedades antidiarreicas, evitando molestias de este tipo (4). Además, actúan como antiespasmódicos naturales, ayudando a relajar los músculos del intestino y estómago (5). Su consumo puede ser varias veces al día, sin problemas a largo plazo. El anís, en particular, tiene propiedades estimulantes y diuréticas, reduciendo la acumulación de líquidos y toxinas (6).

Finalmente, esta infusión tiene múltiples beneficios: antiinflamatoria, antimicrobiana, expectorante y descongestionante. También es efectiva para cicatrizar y se utiliza en casos de ansiedad y estrés (7).

Cómo preparar la manzanilla con anís

La preparación de esta infusión es sencilla. Se necesita de hojas de manzanilla y una pieza de anís estrellado. Para un litro de agua, una cucharada y media de cada uno de estos ingredientes es suficiente, además del endulzante de preferencia (8).

Se hierve el agua y, al alcanzar el punto de ebullición, se añaden la manzanilla y el anís. Tras unos minutos, se retira del fuego y se deja reposar por quince minutos. La infusión estará lista para consumir y puede endulzarse con miel o estevia. La ausencia de endulzante puede potenciar sus beneficios (9).

¿Cómo consumir esta infusión?

Idealmente, se toma después de cada comida, especialmente para quienes sufren de flatulencias (10). Si estas persisten y generan malos olores, se recomienda consultar a un médico, ya que puede indicar un problema subyacente.

Las infusiones pueden aliviar muchos malestares, pero no reemplazan el tratamiento médico en enfermedades como colitis crónicas (11). Es importante destacar que, aunque la infusión no es invasiva, existen contraindicaciones cuando se consume con ciertos medicamentos, especialmente anticoagulantes (12). Las personas alérgicas al polen pueden tener dificultades para consumirla (13).

Además, el anís puede provocar dermatitis por contacto, dolor de cabeza, vómitos y náuseas en algunas personas. Posee también efectos anticoagulantes, lo que puede ser problemático si se consumen este tipo de medicamentos (14).

En resumen, los beneficios de esta infusión son numerosos, pero siempre se debe tener cuidado con los consumos excesivos (15).

Referencias:

  1. McKay, D. L., & Blumberg, J. B. (2006). A review of the bioactivity and potential health benefits of chamomile tea (Matricaria recutita L.). Phytotherapy Research, 20(7), 519-530.
  2. Srivastava, J. K., Shankar, E., & Gupta, S. (2010). Chamomile: A herbal medicine of the past with a bright future. Molecular Medicine Reports, 3(6), 895-901.
  3. American Pregnancy Association. (2019). Herbal Tea and Pregnancy.
  4. Kreydiyyeh, S. I., & Usta, J. (2002). Anise and star anise. International Journal of Food Science & Technology, 37(7), 687-695.
  5. Rocha, N. F. M., et al. (2009). Anti-inflammatory and antinociceptive properties of blue chamomile essential oil. Brazilian Journal of Medical and Biological Research, 42(8), 748-754.
  6. Cárdenas-Ortega, N. C., et al. (2015). Plant-derived natural products for the treatment of gastrointestinal diseases: An overview. Phytotherapy Research, 29(4), 480-496.
  7. Agbabiaka, T. B., et al. (2008). Herbal medicines: study shows potential in reducing anxiety. Evidence-Based Mental Health, 11(4), 123.
  8. Blumenthal, M. (Ed.). (2003). The Complete German Commission E Monographs: Therapeutic Guide to Herbal Medicines. American Botanical Council.
  9. Wichtl, M. (Ed.). (2004). Herbal Drugs and Phytopharmaceuticals: A Handbook for Practice on a Scientific Basis. Medpharm.
  10. Bilia, A. R., et al. (2014). Essential oils loaded in nanosystems: A developing strategy for a successful therapeutic approach. Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine, 2014.
  11. Langmead, L., & Rampton, D. S. (2001). Herbal treatment in gastrointestinal and liver disease—benefits and dangers. Alimentary Pharmacology & Therapeutics, 15(9), 1239-1252.
  12. Ulbricht, C., et al. (2008). An evidence-based systematic review of anise (Pimpinella anisum) by the Natural Standard Research Collaboration. Journal of Dietary Supplements, 5(4), 373-413.
  13. Simon, J. E., et al. (2002). Herbs: An Indexed Bibliography. 1971-1980. The Scientific Literature on Selected Herbs, and Aromatic and Medicinal Plants of the Temperate Zone. Elsevier.
  14. Tisserand, R., & Young, R. (2014). Essential oil safety: A guide for health care professionals. Elsevier Health Sciences.
  15. Hoffman, D. (2003). Medical Herbalism: The Science and Practice of Herbal Medicine. Healing Arts Press.
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